1 kg de tomates baby amarillos
1/2 kg de azúcar
jugo de 1 limón
1 clavo de olor
Lavar las frutas; el limón, cepillándolo. Secarlas con papel
de cocina.

Cortar los tomates en cuartos y colocarlos en un bol; rociarlos con el jugo de limón y espolvorearlos con azúcar.
Incorporar el clavo de olor. Cubrir la mezcla con papel film y dejarla reposar en heladera preferentemente hasta el día
siguiente.

Transcurrido el tiempo de reposo, pasar la mezcla a una cacerola y cocinarla a fuego muy suave hasta que alcance el punto
mermelada. Retirarla del fuego y envasarla en frascos de 1/2 kg, previamente esterilizados. Tapar y esterilizar durante 20
minutos.
Después de la esterilización, ubicar los frascos boca abajo sobre un paño limpio para que se produzca el cierre al vacío.
Cuando estén fríos, darlos vuelta y guardarlos.
|