Esta confitura es ideal para cubrir cheesecakes. realizar tarteletas y masitas.
500 g de azúcar
1 cucharada sopera de semillas de amapola
500 cm3 de agua
500 g de arándanos frescos o congelados
Lavar los arándanos y secarlos con papel de cocina.

Colocar el azúcar y las semillas de amapola en una cacerolita; agregar el agua y cocinar hasta obtener un almíbar de hilo
flojo.

Incorporar los arándanos y bajar el fuego; seguir cocinando lentamente hasta que se haya formado un jarabe espeso y los frutos
estén tiernos.

Envasar la confitura en frascos de 1/4 kg, previamente esterilizados. Tapar y esterilizar durante 15 minutos.
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