Agua: cantidad necesaria
250 g de almendras sin la cascara
250 g de azúcar
3 claras de huevo
MUY IMPORTANTE
Es imprescindible lavarse a fondo las manos y uñas con jabón y secarlas con papel descartable antes de empezar a trabajar

Verter agua en una cacerola y llevarla a punto de ebullición. Cuando rompa el hervor, apagar el fuego incorporar las almendras
y dejarlas reposar durante algunos minutos.
Retirar las almendras del fuego, colocarlas sobre un paño y frotarlas para quitarles las pieles.

Acomodar las almendras en una placa y secarlas en horno suave, pero evitando que se doren.
Aparte, poner el azúcar y las claras en una sartén y cocinarlas a fuego muy suave, para que el azúcar se disuelva y las
claras no coagulen de inmediato.
Bajar el fuego y seguir cocinando hasta que la preparación tenga color caramelo suave; añadir las almendras tibias y mezclar
bien para que no se formen grumos.

Retirar la preparación del fuego y volcarla en un recipiente para moldear, previamente forrado con papel aluminio; cubrirla
con el mismo papel y dejarla enfriar.
Cuando esté fría, desmoldarla, envolverla con el papel aluminio y guardarla.
PARA TENER EN CUENTA
Conservar el dulce afuera de la heladera, porque si no, se humedece.
No quitarle el papel aluminio hasta el momento de consumir
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